ERTE

Economías de Rebusque Transformadoras y Emancipadoras para tiempos de pandemia.

Según la Ley Laboral de 2021, un ERTE es un Expediente de Regulación Temporal de Ocupación. Según nos aclara Wikipedia, es un procedimiento mediante el cual una empresa en situación excepcional de dificultades técnicas u organizativas que ponen en riesgo su continuidad, obtiene autorización para despedir trabajadorxs, suspender contratos de trabajo o reducir jornadas de manera temporal y limitada en el tiempo, ya que después de un periodo lxs trabajadorxs han de volver a su puesto de trabajo. Durante los últimos años (2020 y 2021), el ERTE ha sido una medida en propagación usada como paliativo a la persistencia de los efectos negativos de la emergencia sanitaria causada por el Covid-19 sobre las empresas y la ocupación. Sin embargo, esta medida también abre diversos puntos de interrogación sobre la sostenibilidad y equidad de nuestros escenarios futuros a corto plazo. Uno de estos interrogantes tiene que ver con el hecho que los ERTE han dejado fuera muchas comunidades, redes de apoyo, profesionales autónomos y otras formas y modelos de economía que operan fuera del marco visible productivo y remunerado, a pesar de que éstas son necesarias para el sostenimiento de las vidas. 

Pensando, en consecuencia, en los escenarios de futuro a corto plazo nos preguntamos ¿qué pasaría si aplicamos una administración diferente de este procedimiento?

 

Y si pasamos a pensar y utilizar los ERTE como la puesta en práctica de otras Economías de Rebusque, Transformadoras y Emancipadoras que puedan funcionar como estrategias de supervivencia en momentos y temporadas como la que nos atraviesa?

Sesión de la Catalizadora 2 con la antropóloga Bibiana Martínez, la cocinera Marina Monsonís y la cooperativa de mensajería Les Mercedes.

El funcionamiento de la economía no debería ser entendido como disociado de la sociedad en la que se encuentra incrustada (Karl Polanyi, 1944). Entre la economía y la sociedad, entre la economía y todo lo demás, entre la economía y la vida, es importante tener en cuenta dos corrientes relevantes de la economía política: la economía moral y la economía feminista.

La primera, se centra en analizar los valores morales y las normas culturales presentes en toda práctica económica. La segunda, pone el foco en cuestiones que se alejan de los elementos que habitualmente son tenidos en cuenta en los análisis de la disciplina económica, mientras dialoga sobre la cuestión del cuidado. Como explica la economista Amaia Pérez-Orozco (2011:32) “poner en el centro la sostenibilidad de la vida significa considerar el sistema socioeconómico como un conjunto de diversas esferas de actividad (algunas monetizadas y otras no) cuya articulación debe valorarse en función del impacto final sobre los procesos vitales”.

A partir de esta premisa y estas ideas, la Catalizadora 2 trabaja sobre Nuevas economías y sostenibilidad en relación a la soberanía y autonomía de los procesos híbridos y heterogéneos de transformación social arraigados en los territorios.

 

Contamos para ello con el dream team formado por la antropóloga social especializada en economía política Bibiana Martínez como agente del ámbito académico, la cocinera en el trabajo de comunidades ar/t-gro-eco-lógicxs Marina Monsonís como agente de la práctica artística, la cooperativa de mensajería ética, sostenible e inclusiva Les Mercedes, en representación de iniciativas sociales, y el colectivo y fuerza propositiva feminista Larre, como motor y coordinadoras del proyecto. 

La investigación desarrollada en esta Catalizadora 2 cuenta con el apoyo del Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona (2021).

A partir de las experiencias y saberes intercambiados y conectados en la Catalizadora 2 ‘ERTE’, el proceso abierto de investigación teórico-práctica colectiva y colaborativa sigue ampliándose en las siguientes CÁPSULAS/CAPÍTULOS:

Glosario ERTE